Ciudades del mañana – ¿Visión del futuro?

ciudades conectadas

Las ciudades conectadas nunca duermen. Los miles de sensores integrados en calles, desagües, tuberías de agua, alumbrado público están ocupados recolectando información día y noche. Incluso, hasta el bote de basura podría estar tuiteando en este momento.

Enevo, proveedor de sensores, ofrece conexión a internet para botes de basura en ciudades de Finlandia, Holanda, Reino Unido, Bélgica, Canadá y los Estados Unidos; y además maneja la cuenta en twitter TrashcanLife. Los tuits incluyen ideas como:

“Estoy 26% full”
“Mi temperatura interna es de 24°C”
“Espero estar full para el miércoles”

Este es un impulso por hacer la recolección de basura más inteligente, económica y menos frecuente y puede significar el fin de los despertares matutinos con los botes de basura siendo vaciados.

Si nuestras ciudades están siendo conectadas a la red, entonces nosotros también.

Los wearables que miden de todo desde temperatura corporal, niveles de hidratación, ritmo cardíaco y patrones de sueño son un lugar común actualmente. Y la data que recolectan puede revelar información interesante sobre cómo nuestras vidas impactan nuestra salud.

Jawbone, proveedor de bandas fitness, comparó la información de sueño de un millón de usuarios en los Estados Unidos y encontró una ciudad en la que los residentes tendían a obtener mucho menos que aquellos en zonas rurales o suburbanas.

También encontró que las personas residentes de Brooklyn son quienes van a dormir más tarde, mientras que los de Maiu, Hawaii, van a la cama más temprano.

“Nuestros ciclos de sueño de adaptan al ritmo y estilo de vida del mundo en el que vivimos y el mundo que nos rodea – el cual puede ser más agitado, acelerado y lleno de entretenimiento nocturno en grandes ciudades”, explica el informe.

Mientras tanto, un estudio reciente de Microsoft extrajo datos de 75 millones de pulsaciones de teclas y clics en Bing de más de 30.000 individuos usando dispositivos fitness.

La investigación encontró que quienes estaban más ocupados durante el día, basado en sus calendarios Microsoft y actividad de búsqueda, durmieron peor durante la noche y aquellos que durmieron menos de 6 horas por dos noches consecutivas estaban más “lentos” por los siguientes seis días.

La tendencia de conectar las ciudades y sus ciudadanos a la red solo tiene una conclusión lógica, dice el profesor Andrew Hudson-Smith, del Centro de Análisis Espacial Avanzado de la Universidad College de Londres.

“Las abejas existen en la Tierra para polinizar las flores, y tal vez los humanos están acá para construir las máquinas”, explica él.

“Robots urbanos apenas están comenzando a aparecer y en 200 años las máquinas manejaran los ámbitos urbanos”.

La ciudad será una gran máquina urbana y el rol de los seres humanos en la Tierra habrá culminado”.

Y si eso no nos mantiene despierto durante la noche, entonces un problema más mundano quizás lo haga.

Las ciudades realmente no se oscurecen en la noche y eso se está convirtiendo en un problema serio, particularmente para aquellos que desean pasar tiempo mirando al cielo.

En septiembre, las autoridades de la ciudad de Reykjavik, Islandia ordenaron apagar el alumbrado público en múltiples secciones de la ciudad para facilitar la visualización de las auroras boreales.

Otras ciudades se están moviendo hacia luces LED inteligentes en in intento por controlar la iluminación de las calles.

Además de ofrecer un ahorro significativo ya que duran más (hasta 20 años) y emiten mucho menos calor, estas luces pueden conectarse a la red, lo que significa que las ciudades pueden decidir cuando quieren retirar una luz y cuando quieren atenuarla.

Se estima que el alumbrado público representa el 40% de la facturación por electricidad de una ciudad, y las ciudades que han evolucionado hacia las luces LED reportan grandes ahorro – Detroit asegura que ha ahorrado $2.5m de su facturación anual.

En Glasglow, la alcaldía ha llevado la idea un poco más allá, ajustando luces inteligentes en el alumbrado público con sensores de sonido y conectándolos a cámaras CCTV para que, cuando el ruido llegue a un nivel específico, se envíe una alerta al centro de operaciones para evaluar si la causa es actividad criminal.

La alcaldía le informó a la BBC que aún no tienen información significativa de cómo se está desempeñando este nuevo sistema.

Esto es solo un ejemplo de cómo las ciudades conectadas pueden virar de su propósito original hacia territorios completamente nuevos, lo cual puede no ser siempre lo más cómodo para sus habitantes.

La tecnología puede ayudar a imponer orden y eficiencia en el paisaje urbano, pero quienes viven allí esperan que mantengan el ritmo rápido y frenético. Es la razón por la que muchas las aman.

Caso de estudio: Barcelona

Barcelona tiene una impresionante red de fibra óptica de 500KM (311 millas), que actúa como columna vertebral para una gran cantidad de servicios conectados, así como para proporcionar wi-fi a los ciudadanos de toda la ciudad.

El alumbrado de la ciudad funciona duramente:

  • 1100 postes de luz han sido convertidos a LED, reduciendo costos en 30%.
  • Los sensores de luz pueden determinar cuándo las personas caminan debajo de ellas y encenderse o atenuarse al detectar movimiento.
  • Forman parte de la red Wi-Fi.
  • Poseen sensores para medir la calidad del aire.

Hay 19.500 medidores inteligentes en áreas sensibles de la ciudad para monitorear y optimizar el consumo de energía.

Los contenedores de basura inteligentes monitorean los niveles de desechos para optimizar las rutas de recolección.

En cuanto a transporte, Barcelona tiene extensos sistemas de carros eléctricos y bicicletas compartidas, mientras las paradas digitales de bus no solo dan actualizaciones a los usuarios de cuándo llegarán las unidades, sino que además tienen estaciones de cargas, información gratuita vía wi-fi y detalles de las mejores aplicaciones para conocer mejor la ciudad.

Los conductores pueden aprovechar la aplicación ApparkB que identifica lugares vacíos para estacionar y permite cancelar el estacionamiento en línea.

Incluso los sistemas de irrigación de los parques de Barcelona están conectados a la red.

Sensores monitorean la lluvia y la humedad, permitiendo a los trabajadores del parque cuánta agua es necesaria en cada área, lo que ha permitido un ahorro del 25% en la facturación del agua.

Barcelona ha convertido su sistema Sentilo en uno de código abierto y lo ha puesto a disposición de otras ciudades.

A través del sistema, la información es compartida con los ciudadanos.

Fuente: BBC.com
Link: http://www.bbc.com/news/technology-37384152

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